PEQUEÑOS GENIOS DEL DINERO · 02 · 4–10 AÑOS

María y el Secreto para Hacer Crecer su Dinero: un cuento para descubrir cómo se crea valor

Una historia para empezar con tus hijos una conversación sobre observar necesidades, crear algo útil y comprender por qué alguien puede pagar por ello.

María ya sabe guardar.

Su caja verde está llena de monedas.

Pero entonces aparece una nueva pregunta: ¿el dinero solo se guarda hasta que llega el momento de gastarlo?

Su abuela le enseña otro secreto. Antes de pensar en ganar dinero, mira a las personas. Observa.

¿Qué necesitan? ¿Qué problema pequeño podrías ayudar a resolver?

A partir de ahí, María descubre que parte de lo que había guardado puede convertirse en algo útil para otra persona.

ANTES DE PENSAR EN VENDER, APRENDE A OBSERVAR.

Portada de María y el Secreto para Hacer Crecer su Dinero de Liudmila Reyes

Ahorrar es solo el principio de la conversación

En Las Tres Cajas Mágicas, María aprende que una parte del dinero puede guardarse.

Este segundo cuento empieza precisamente ahí.

Porque después de guardar aparece una nueva pregunta:

¿Y ahora qué?

Una respuesta posible es gastar lo ahorrado. Pero la abuela de María le propone mirar el dinero desde otro lugar.

Antes de decidir qué comprar, observar qué está pasando alrededor.

¿Qué necesita alguien? ¿Hay algo que podamos crear para ayudar?

La historia introduce así una idea nueva: una parte de lo que hemos guardado puede utilizarse para crear algo que tenga valor para otra persona.

El secreto empieza observando

Cuando María pregunta cómo puede hacer crecer su dinero, su abuela no empieza hablando de números.

Le dice que observe.

¿A quién? A las personas.

¿Qué debe mirar? Lo que necesitan. Lo que les está pasando. Los pequeños problemas que aparecen a su alrededor.

El cuento transforma una idea económica en algo que un niño puede reconocer:

primero aparece una necesidad.

Después pensamos cómo ayudar.

Todo empieza con alguien que tiene sed

La historia no utiliza un ejemplo complicado.

Hace calor.

Un hombre pasa y dice que tiene sed.

María reconoce inmediatamente algo: hay una necesidad.

Primero piensa:

“Podemos darle agua.”

Su abuela la anima a seguir pensando. ¿Qué otra cosa podríamos ofrecer?

María tiene una idea: limonada.

Este momento es importante. Antes de hablar de dinero, el cuento habla de una persona y de algo que necesita.

Una idea necesita recursos para convertirse en algo útil

María y su abuela entran en la cocina.

Utilizan dinero de la caja verde para conseguir lo necesario: limones, azúcar, agua, hielo.

Después preparan la limonada.

Este momento permite introducir otra conversación: lo que hemos guardado también puede utilizarse como recurso para crear algo nuevo.

No se trata de hablar de capital ni de rentabilidad. Se trata de algo mucho más sencillo: materiales, recursos, lo que necesitamos, una parte de lo guardado.

Cuando algo ayuda a alguien, puede aparecer un intercambio

María ofrece la limonada.

La persona que tenía sed encuentra algo que quería. Toma un vaso. Y deja unas monedas.

Después llegan otras personas.

La historia permite introducir al niño una relación muy sencilla:

Eso es un intercambio.

El cuento no presenta el dinero como una recompensa automática por “ser buena persona”. El concepto es otro: utilidad más intercambio.

La limonada es el ejemplo. La idea es más grande.

El aprendizaje no consiste en decirle al niño: “Ve a vender limonada.”

La historia utiliza la limonada porque es un ejemplo sencillo y visual.

La pregunta que puede continuar en casa es otra:

  • ¿Qué necesita alguien?
  • ¿Qué podríamos hacer para ayudar?
  • ¿Qué sabemos hacer?
  • ¿Qué materiales necesitaríamos?
  • ¿Qué podría resultar útil para otra persona?

Así el cuento abre conversaciones sobre observación, iniciativa, creatividad, recursos, utilidad e intercambio.

De observar a crear valor

  1. OBSERVA

    Mira a las personas y lo que está ocurriendo.

  2. DETECTA

    Reconoce una necesidad concreta.

  3. PIENSA

    Imagina una forma sencilla de ayudar.

  4. CREA

    Convierte la idea en algo útil.

  5. INTERCAMBIA

    Comprende que alguien puede entregar dinero a cambio de algo que considera valioso.

No empieza con:

“¿Cómo gano dinero?”

Empieza con:

“¿A quién puedo ayudar y cómo?”

Una conversación diferente sobre de dónde viene el dinero

Para un niño, el dinero puede parecer simplemente algo que los adultos tienen, un número en una tarjeta o algo que aparece al pagar.

Este cuento permite empezar otra conversación: el dinero también puede formar parte de intercambios entre personas.

Alguien crea, ayuda, trabaja, resuelve, ofrece algo útil. Y otra persona decide pagar por ello.

No necesitas convertirlo en una explicación económica. Puedes empezar con preguntas.

  • “¿Por qué crees que el hombre quiso la limonada?”
  • “¿Qué problema tenía?”
  • “¿Qué hizo María para ayudar?”
  • “¿Para qué utilizó parte de lo que había guardado?”
  • “¿Qué otra cosa útil podríamos crear nosotros?”

Primero la persona. Después la idea.

Una de las enseñanzas más interesantes del cuento es el orden.

María no empieza pensando:

“Quiero vender limonada.”

Empieza observando a alguien que tiene sed.

Después aparece la idea.

Esa diferencia permite enseñar algo muy sencillo: no se trata solamente de fabricar cosas y esperar que alguien las quiera.

Primero podemos observar. Después crear.

PRIMERO MIRA QUÉ NECESITAN. DESPUÉS PIENSA CÓMO PUEDES AYUDAR.

La caja verde adquiere un nuevo significado

En el primer cuento, guardar significa reservar parte del dinero para después.

En este segundo cuento, María descubre otra posibilidad: parte de lo guardado puede utilizarse para poner una idea en marcha.

Así los dos cuentos se conectan de forma natural.

PRIMERO: GUARDAR.

DESPUÉS: DECIDIR QUÉ HACER CON LO GUARDADO.

Esto no significa que todo el dinero ahorrado deba utilizarse para crear negocios. Es solo una posibilidad que introduce la historia.

Este cuento puede ser para tu familia si…

  • quieres ampliar la conversación después de enseñar a ahorrar;
  • quieres explicar de forma sencilla que el dinero puede surgir de intercambios;
  • quieres hablar con tu hijo sobre crear cosas útiles;
  • quieres introducir iniciativa sin convertirlo en presión por “ganar dinero”;
  • buscas cuentos de educación financiera para niños;
  • quieres mostrar que observar y ayudar puede ser el comienzo de una idea;
  • prefieres enseñar mediante una historia antes que mediante teoría.

Quizá prefieras empezar por Las Tres Cajas Mágicas si todavía quieres trabajar primero: guardar, disfrutar y compartir.

Conocer Las Tres Cajas Mágicas

La edición en español está disponible en Amazon.com.

¿Por qué escribí este segundo cuento?

Después de enseñar a un niño que puede guardar una parte de su dinero, aparece una pregunta natural: ¿para qué?

Quise que María descubriera que guardar no tiene por qué significar simplemente acumular.

También puede darte opciones.

Puedes utilizar recursos para poner en marcha una idea.

Y antes de pensar en ganar dinero, puedes empezar mirando alrededor:

¿Qué necesita alguien? ¿Qué puedes hacer tú para ayudar?

Quería explicar esa relación sin convertirla en una lección de economía. Por eso María empieza con algo tan sencillo como una limonada.

Liudmila Reyes Álvarez
Autora de Pequeños Genios del Dinero

Conocer la serie completa

Este es el segundo cuento del recorrido

  • 01

    GUARDAR · DISFRUTAR · COMPARTIR

    Las Tres Cajas Mágicas

  • 02

    OBSERVAR · AYUDAR · CREAR VALOR

    María y el Secreto para Hacer Crecer su Dinero

    Estás aquí

  • 03

    CONECTAR · AYUDAR · COLABORAR

    María y el Secreto de Conectar a las Personas

Cada cuento funciona por sí mismo.

Pero este segundo título recoge algo aprendido en Las Tres Cajas Mágicas: María ya sabe guardar.

Ahora descubre que una parte de lo guardado también puede convertirse en recursos para crear algo útil.

También disponible en inglés, dentro de Little Money Geniuses. La página en inglés llegará más adelante.

Preguntas frecuentes sobre María y el Secreto para Hacer Crecer su Dinero

¿Para qué edades está pensado este cuento?

Está pensado para compartir con niños de aproximadamente 4 a 10 años. El adulto puede adaptar la conversación a la edad y comprensión del niño.

¿Es un libro para enseñar inversión?

No. No es un manual de inversión ni utiliza conceptos financieros técnicos. La historia introduce de forma sencilla la idea de observar una necesidad, crear algo útil y comprender que puede existir un intercambio.

¿Qué aprende María?

María parte de algo que ya sabe hacer: guardar. Después aprende a observar qué necesita otra persona, a utilizar algunos recursos para crear algo útil y a comprender por qué alguien puede decidir pagar por ello.

¿Tengo que leer primero Las Tres Cajas Mágicas?

No es obligatorio. Este cuento puede entenderse de forma independiente. Sin embargo, leer primero Las Tres Cajas Mágicas ayuda a comprender por qué María ya tiene dinero guardado en su caja verde.

¿El libro enseña a los niños a vender?

La historia incluye un pequeño puesto de limonada, pero el aprendizaje no se limita a vender. El foco está en observar una necesidad, pensar cómo ayudar y crear algo útil para otra persona.

¿Habla de emprendimiento?

Puede abrir conversaciones sencillas sobre iniciativa, crear algo útil e intercambio. Pero no está planteado como un manual de emprendimiento ni como una guía de negocios para niños.

¿Necesito saber de finanzas para leerlo con mi hijo?

No. La historia proporciona el punto de partida. Después puedes continuar la conversación con preguntas sencillas sobre las decisiones de María.

¿Está disponible en español?

Sí. Esta página presenta la edición en español.

¿También existe en inglés?

Sí. Existe una edición en inglés americano dentro de Little Money Geniuses.

¿Dónde puedo comprarlo?

Está disponible en Amazon. Desde esta página puedes acceder directamente a su edición española en Amazon.com.

La próxima gran conversación puede empezar con una pregunta muy pequeña

¿Qué necesita alguien?

¿Qué podríamos crear?

¿Cómo podríamos ayudar?

Antes de hablar con un niño de ganar dinero, puedes empezar hablando de crear valor.

PRIMERO OBSERVA. DESPUÉS CREA ALGO ÚTIL.

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